Cómo evitar poner excusas

Susimó

El otro dia tuve una sesión de coaching con Elena, una mujer trabajadora, siempre con ganas de hacerlo bien, disponible para sus jefes en multitud de ocasiones, tanto a la hora de realizar tareas fuera de su competencia como a nivel horario.

Elena quiere que su situación laboral se defina dentro de la empresa, con un contrato que refleje todo el reconocimiento que recibe. Es en este punto en el que comienzan a aparecer las excusas que Elena se pone a sí misma y que, en cambio, nunca presenta a sus jefes.  

El punto de partida para dejar de poner excusas es la responsabilidad que asumes sobre tu persona y acciones y, en consecuencia, sobre tu vida. Las excusas te apartan de tus objetivos y es una manera muy eficaz de minar tu compromiso de conseguirlos.

Necesitamos tomar responsabilidad, entender que estas situaciones son habituales en cualquier proceso que lleve una persona, tendremos que hacerlas frente y ver el modo de superarlas para volver al camino de nuestros objetivos.

Cómo evitar poner excusas

Si no estás alcanzando los resultados que quieres ha llegado el momento de dejar de poner excusas. Las que te indico a continuación son algunas ideas para lograrlo :

1. Asume tu responsabilidad

Son los cimientos del éxito, del éxito de tu vida. Cualquiera que sea el objetivo que tienes delante de tí, lo más motivador es hacerlo asumiendo la responsabilidad de tu vida, es decir, reconocer los valores que estás honrando que te hacen ser la personas que eres. Cuando lo haces y aprendes a enfocarte en las cosas que puedes controlar, encontrarás que es muy fácil evitar poner excusas cuando las cosas no van bien.

Puedes elegir aceptar la responsabilidad tanto de tus logros como de esas experiencias que no acaban como a tí te gustaría. Incluso de ese componente que queda fuera de tu control, aceptarlo como parte del proceso y ver sobre qué aspectos puedes cambiarlo para tener un mejor resultado la próxima vez.

Cuando asumes tu responsabilidad, tomas el control de tu vida. Aquí ya no entra lo de : “quien no forma parte del problema, no puede formar parte de la solución”. Las excusas te roban tu poder personal.

2. Considera la vida como un campo de pruebas  

Cuando comienzas a ver la vida de otro modo, empiezas a descubrir cosas diferentes. En lugar de culparte por no lograr lo que te propones, te das cuenta que los errores que realizamos no son más que una experiencia interesante para aprender de ellos. Cuando integras lo que aprendes, logras mejores resultados. De esto modo comienzas a ver que lo que llamamos fracasos son una parte esencial de la educación para la vida.

Aprender de tus errores te hace más fuerte. Adquieres más agudeza mental y una verdad pura. La adversidad te convierte en una persona más lista, resiliente, fuerte, experimentada y habilidosa. La próxima vez que tengas un contratiempo evita las excusas y aprende la lección que hay detrás.

Hay muchas situaciones que pueden surgir entre tus objetivos y tu y cuando las cosas resultan complicadas, y en muchos casos pueden ser situaciones que están fuera de tu control. Es mucho más fácil señalar a otra persona, o traer a colación cualquier circunstancia que te llevará a tirar balones fuera. Si, hay momentos en la vida en los que puede ser más fácil echar la culpa a otra persona. En un primer momento podemos sentirnos aliviados, lo cual puede llevarnos a repetirlo en más ocasiones, aunque a la larga iremos notando que es una pérdida de energía y tiempo, nos iremos sintiendo cada vez más débiles y perezosos,  alejados de nuestros objetivos.

3. Recuerda el objetivo a largo plazo y establece submetas

Esto te ayudará. Siempre es mejor dividir el objetivo es submetas porque la tentación de poner excusas cuando hablamos de objetivos a largo plazo está a la orden del día.

El contar con submetas u objetivos más a corto plazo te permiten poder celebrar esos pequeños éxitos que te darán motivación para continuar hacia el siguiente y, por lo tanto, hacia tu objetivo final. Paso a paso.

De esta forma, cuando surge la tentación de las excusas, no hablas del objetivo a largo plazo. Te ayuda a clarificar dónde estás y por qué estás haciendo lo que estás haciendo. Y casi sin saberlo, estás construyendo tu motivación, algo de lo que serás plenamente consciente cuando mires atrás.

4. Afronta los desafíos

Los desafios también están presentes en nuestras vidas. Nos ayudan a crecer como personas y tampoco tenemos que apartarlos de nuestro camino.

Las excusas no te conducirán a ningún sitio. Son una gran distracción, pierdes tu foco de las tareas más importantes y disminuye tu confianza y autoestima. De forma que afronta los desafíos que se te presenten. Te sentirás más fuerte y una persona segura y con éxito.

Si quieres lograr algo en tu vida, deja de poner excusas y concéntrate en las tareas que te lo van a permitir. Si evitas las excusas, asumirás la responsabilidad de tu vida y realizarás las acciones con más sentido y enfocadas hacia tus objetivos.

 

Guardar

Guardar

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *