La gratitud y la alegría van de la mano

Felicidad y gratitud van de la mano 1La alegría no existe sin gratitud

La vida no se mide por el número de respiraciones que realizamos sino por los momentos que nos sorprenden y nos dejan sin respiración. ~Maya Angelou

La conexión entre gratitud y alegría es más que evidente.

Fíjate en tu propia vida, sobre todo en esos pequeños momentos sin importancia como cuando escuchas el sonido de la cerradura de la puerta de tu casa porque tu pareja vuelve de hacer la compra, cuando escuchas a los niños jugando en el parque, cuando simplemente abres la nevera y hay comida o el milagro que sería en otras partes del mundo abrir el grifo en tu propia casa y que saliera agua.

Es precisamente el sentirte agradecido lo que te lleva a sentirte feliz, esos momentos adquieren otra dimensión en tu vida, en tu ser, y sientes una conexión más profunda con la vida y con lo que es vivir plenamente. La alegría aparece como un sentimiento más permanente en tu vida, más intenso y prolongado y te sientes una persona más plena. Y todo por el sentimiento de agradecimiento.

Puedes comprobarlo. Cultivar ese sentimiento de agradecimiento y felicidad es lo que te hace precisamente sentirte una persona viva.

Entonces,¿ por qué no nos sentimos así todo el rato?

Es el miedo a perder esos momentos. A que la escasez y miedo de momentos “oscuros”, de malas sensaciones y experiencias nos lleven a pensar que no podemos ser felices por más tiempo, a temerse lo peor cuando en realidad nos sentimos felices. Y es algo sobre lo que hay que trabajar. Cuando perdemos la tolerancia a ser vulnerables es cuando la felicidad se aleja. Y es en ese momento cuando puedes dar el giro y comenzar a sentir gratitud por lo que tienes en la vida.

Cuántos padres miran a sus hijos cuando duermen, sintiéndose felices cuando de repente piensan : “¿y si les pasara algo?” Entonces es cuando entras en unos hábitos y preocupaciones que te mantienen viviendo en un estado de miedo y frustración.

Al practicar gratitud, terminas buscando esa gratitud en todas las cosas que te ocurren.

ENFÓCATE EN LO QUE FUNCIONA

Pregúntate, “¿Quiero focalizarme en el 1 por ciento que no está funcionando y pasar por alto el 99 por ciento que sí lo hace?” Bien, mira todas las cosas que posees. El 99 por ciento de ellas funcionan cada día –tus objetos, cosas que te convienen, tus posesiones. Funcionan como si estuvieran a tu servicio.

Sé feliz con lo que tienes. Aprende a reconocer lo que tienes. Experimenta profundamente lo que tienes como un antídoto a ese interminable querer, buscar y anhelar y a toda la infelicidad, la decepción que te trae.

 

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