Mindfulness en la vida diaria : Una comida diferente para conectar con lo mejor de ti

manzana corazonUna forma de tomar conciencia y saber dónde se encuentran nuestros pensamientos, es observar lo que estamos comiendo y la forma en cómo lo hacemos. Esto nos dará una pista de hasta qué punto estamos perdiendo el momento presente y dejando de disfrutar de un placer como puede ser el alimentarnos.

Lilian Cheung, D.Sc., que es la directora del programa de salud y comunicación del departamento de Nutrición en Harvard T.H. Chan School of Public Health escribió el libro Mindful Eating, Mindful Life  junto con el monje budista Thich Nhat Hanh, quien un par de décadas antes la había introducido en esta técnica en un retiro de sesenta días. Formada en la investigación sobre la influencia de la comida en la salud y las enfermedades, Cheung encontró que el comer de forma consciente, ligado al momento presente, conectando con los sentidos, de forma lenta y parsimoniosa, se convertía en una nueva revelación. En relación al masticar, además de estimular la salivación, encontró que libera una enzima clave que rompe los carbohidratos en partículas más pequeñas de comida que son procesadas mucho más facilmente por el tracto gastrointestinal, para una mejor absorción de los nutrientes. Las investigaciones también muestran que el masticar más produce un nivel más alto de hormonas relacionadas con la sensación de saciedad.

A continuación, puedes leer algunas claves :

1.- OBSÉRVATE. Nada más empezar, puedes preguntarte cuánta hambre realmente tienes y qué necesitas realmente comer.

2.- TRASCENDENCIA DE LO QUE DECIDES COMER. También recordar que tus elecciones culinarias pueden tener un efecto sobre la salud del planeta. Elegir productos de temporada son más sanos y sabrosos, más baratos y más ecológicos porque respetamos el ciclo natural y la zona de producción de los alimentos, evitando la implantación de monocultivos intensivos que agotan el suelo. Y además se reduce el gasto energético al minimizar la necesidad de transporte, distribución y almacenaje.

3.- DESCONECTA TUS APARATOS ELECTRÓNICOS. Estas distracciones hacen que comas más, e incluso pueden dejarte insatisfecho al final de la comida. También puede darte un sentido del presente, sin preocuparte por si te van a llamar, sin interrupciones y sin curiosear tus redes sociales. Estar centrado en una sola actividad te aportará cierta calma y presencia sobre lo que ocurre en ese momento.

4.- MOMENTO DE BIENESTAR. Aprovechar el momento de la comida para relajarte, alimentarte de una forma sana, recargar tu energía. De alguna forma, te concedes un momento de bienestar.

5.- ESPERA 20 MINUTOS. Este es el tiempo para que el cerebro reciba el mensaje de que estás lleno. Para ello, come lentamente y realiza una pausa de este tiempo antes de decidirte a comer algo más. Si te sientes insatisfecho aún esperando este tiempo, puedes servirte otra pequeña cantidad de proteínas y  verduras y disfrutar de cada bocado

6.- SENTIDOS Y CONEXIÓN. En ese momento de observar tu plato, la comida que has elegido, sus colores, olores, sabores…puedes llegar a conectar con todas las personas que han formado parte de la cadena que han hecho posible que puedas concederte ese placer. Agradecer a la naturaleza por proveernos con esos alimentos, las personas que con su trabajo hacen posible que lo tengas delante de ti : pescadores, agricultores, cocineros, transportistas, trabajadores de las tiendas donde compras..

Espero que estos tips te ayuden para saborear y comer más lentamente y puedas disfrutar de los beneficios que te aportarán. Si quieres compartir tu experiencia, no dudes hacerlo en la sección de comentarios 🙂

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